20.1.10

Insistir



Hoy me surgió de pronto en la mente, como palomita tronando dentro del microondas, una duda en la cabeza... ¿Hasta qué punto es sensato seguir insistiendo?

Es decir, a veces es como un estira-y-afloja que puede terminar rompiendo todo o quizá es simplemente necesario seguir brincoteando dentro del mismo charco..

Quizá dentro de mis pensamientos más simplones lo que hago es lo mejor, y al abandonarme en la profundidad de mis más sustanciosas reflexiones me aislo de forma que todos mis objetivos se dispersan en la nada, en la estupidez, en las piernas de la chica de la tv y así...

Puedo seguir insistiendo por años y años en el mismo camino, ¿y si es el incorrecto?
Es lógico pensar que igualmente podría llegar a pasar años y años entre diferentes caminos que tampoco me han conducido al punto en el que me idealizaba..¿?

Es porque quizá yo debería...
Mm.. sería mejor si insisto mucho en no insistir en nada..

7.1.10

Asfixia







Encuentra una forma de escapar, de tomar un respiro sin romperte,
escóndete un poco más sin que la luz se apague,
sin que quede una sonrisa de pared,
sin que las redes oculten los fosforescentes tugurios donde tus ideas frecuentan conocer inspiración,
y las palabras se esfuman entre el bullicio exudado por el deseo.






Deja que las luminarias te cieguen de nuevo, y vuelve a ser la de las palabras revoltosas,
que si bien mucha era la aversión, también era la gracia,
y unos cuantos pendones colgando de mi lengua, indicando aquella ruta,
lamiendo sus lágrimas que mueren en los pezones de un rencor desconocido pero siempre tan solicitado,
sabiendo que tu silencio existe cuando atesoras todo lo que no estás hablando,
porque las palabras se potencian y se quedan, tímidas, formando frases coherentes dentro de una mente retorcida,
que no existe más que en la imaginación de los recuerdos, y que nunca sería recordada por guardar tantos y tantos recuerdos...






Porque cuando más cosas tengo por decir se termina la tinta o me he llegado al borde del papel,
quedándome a acompañar al silencio con soledad,
con palabras que se eliminan unas a otras por ser tan opuestas,
sin dejar de ser de la misma especie,
cuando percibo el aroma de tu putrefacción, te quedas reverdeciéndote en los gusanos que brotan de tu preciosa cara,
teniendo tantos sueños por soñar,
y un cigarro quemando la emoción...