Es imposible hablar acerca de este año holísticamente. No me puedo referir a éste con un solo adjetivo. Se dice que todo ciclo es evolución, pero en este que termina hubo tantos momentos en los que me sentí tan estancada, e incluso me sentí en retroceso. Por supuesto es uno de los capítulos más impresionantes de mi vida; todo fueron experiencias nuevas, desconocidas e inesperadas; me he sorprendido a mi misma, y (quizá lamentablemente) creo que seguiré descubriendo en mí muchas cosas que jamás imaginaría que podría hacer.
Claro que puedo decir que más de una vez me he desconocido, tal vez es sólo el hecho de que nunca terminas de conocer a una persona totalmente, ni siquiera a ti mismo, y de los errores que cometí sólo me arrepiento de aquellos que me apartaron de personas importantes para mí. Porque claro, en este año llegaron personas nuevas, por supuesto de manera efímera, como un hotel de paso… Pero las personas importantes siempre estarán ahí.
Y si todo está documentado ya, no tiene caso dejar más rastro que el que ya está marcado. Por ahora los sueños han renacido, la evolución ha tomado rumbo y entonces no tiene caso escribir más palabras para un ciclo lleno de tantas emociones, pues tratar de expresar todo con palabras es inútil, es utópico, nunca podría expresar las cosas tal y cual las he vivido, tal como lo he percibido. Eso sin mencionar que este espacio es demasiado limitado para tantos hechos; tanto desorden y vicio, tanto vacío y soledad, tanta torpeza y tanto dolor, tanto arrepentimiento y frustración, y tanto odio, pero al final perdonando y agradeciendo, conduciéndome al final de un ciclo que me lleva al inicio de otro, repleto de sorpresas y satisfacciones, pero también sacrificios y uno que otro fracaso.
Quizá después de todo las palabras no son tan necesarias. Más cuando el final de la historia es completamente neutral.
31.12.10
Capítulo 10
12.12.10
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