9.11.10

Adagio v2.1







In my dream's playground,
playing with the trees
of fire and ice,
of science and arts


There are leaves that fall and never rise again,
there are leaves that fall and never reach the ground;
wounds that never bled,
wounds that never going to be a scar


In the middle is you...
I barely see you
sunk among deaf screams,
as fragile as a broken dream


You are...


Welcome to my life
though this trip would be so ephemeral,
I'd last no more than a sigh,
but this sigh is all that only you could be


To see you smile again,
to make your whole world spin again,
the immortal you mean,
monumental rose hanging from our breath...


And in the middle is you,
I barely see you
sunk among deaf screams
as fragile as a broken dream


You are...


2.11.10

Metamorfosis





La piel es un fenómeno cotidiano, pero estremecedor. Aún a kilómetros de distancia, ¡cómo puede una piel sentir otra!... Pasan los años pero no pasan las sensaciones, que se quedan guardadas dentro de la piel dejando una marca y resignándose al olvido.

Pero ese olvido nunca llega pues la piel siempre está presente, siempre se puede simplemente mirar las marcas y mirar el pasado. Entre todas las vivencias que celosamente guardamos bajo la corteza, donde quedan las marcas de guerra que no importa si he ganado o he perdido, lo que importa es que he luchado.

Aún cuando en aquellos momentos tenía que morderme los labios, tibios e impacientes, para evitar exhalar un "te amo". Ni siquiera por accidente. Ese era el tipo de cosas que debían quedarse guardadas en la piel, por eso ésta se desgasta tanto, y se hincha de emociones. Cuando era imposible evitar expresarlo en cada poro que brillaba bajo aquella presencia celeste.

Y después de tanta insolencia mía, terminaba perdiendo el juego.

Qué tristeza notar cómo, a solas, la piel se iba humedeciendo lenta e inexorablemente. Las cosas que yo consideraba especiales y privadas en realidad eran de dominio público y vulgarmente popular. Una inconsolable sensación de desesperanza que traía las lágrimas a mi mirada, con la inequívoca sensación de que no fue tan importante como pensaba; por un ogro que se va sereno y tranquilo dejando, naturalmente, una irremediable devastación a su paso, hacia un mundo de sueños donde dormirá tranquilo después de cumplir su cometido; y las casas quedan derrumbadas, las calles intransitables, el huracán en la piel que deja costras en el alma, un espejo roto y muchos años de mala suerte.

Ahora mi piel es fría, se va cayendo en pedazos, se va mudando, mutando, se transfigura; y el origen de una metamorfosis no requerida se vuelve lejano y confuso, mientras pasan los años y la piel se resigna a ser nada más que un pasivo espectador.