31.3.10
Te extraño
Tengo ganas de decirte tantas cosas... Muchas cosas...
Todas las cosas que vuelan en mis ideas cuando aparece esa foto,
mi foto,
Y decirte las ganas que tengo de abrazarte mientras me abrazo al recuerdo cuando vuelve en mí tanta añoranza...
Que quizá sólo es eso... Añoranza...
Mientras aleatoriamente lanzo suspiros sin destinatario definido y me muerdo las ganas como inservible individuo autómata;
mis ganas de reír, llorar, gritar o simplemente, hablar, que se esfuman en la indiferencia de tu mirada
que me habla de tantos y tantos momentos gratos que pudieron haber sido...
Pero nunca fueron, y hoy sólo estoy aquí, con un puntero que vacila entre letra y letra, consumido por recuerdos locos y mañanas rotas, me quedo absorta en el deber de seguir siendo parte del sistema que me consume y me absorbe lenta y profundamente hacia todo aquello que había sido idealizado de mi y para mi...
Y algo me dice que me romperás el corazón de nuevo...
No importa, hace tiempo que ya era tuyo...
23.3.10
10.3.10
¿Secretos?
De pronto apareciste, como sueles no hacerlo ya, la ventana se abrió mientras súbitamente sentí el galope en mi pecho causado por esa fotografía donde tu cabello cubre parcialmente tu rostro, indicándome que había algo que escribías y yo sería el destinatario, y decías
"espera..."
Como si no te hubiera esperado mucho tiempo ya,
como si no estuviera dispuesta a esperar un segundo más,
como si estuviera a punto de dar media vuelta y salir de tu universo para siempre...
Como tú...
Y escribiste: "¿Sabes guardar un secreto?",
pero me temo que no hay más secretos por escribir.
Tu persona se hizo presente, una imagen muy diferente a la que apenas recuerdo,
pero la misma voz que taladra mis oidos aludiendo aquel momento en que decías "¿Te gusta?, ¡Dime que te gusta!..."
De aquellas pocas memorias que logré coleccionar de ti.
Me mirabas, y no había más aversión ahí. Era tu rostro muy diferente, lo noté, pero era la misma mirada que proyectabas aquella noche cuando escuchábamos "Floods" mientras corrompías mis labios dulcemente,
mientras sujetabas el sonido que causabas en mi voz,
mientras escribíamos el secreto con seis manos...
La noche en que todo acabó mal.
No me temías más, y dibujando apenas una sonrisa en tus labios decías,
"Quiero que estemos bien, y que todo sea como antes"
Yo nunca cambié, el hecho es que nunca será como antes; tal vez peor, o tal vez mejor, pero nunca nada igual.
Estabas ahí, acercándote más,
entre el desconcierto y la emoción que me causaron tus palabras,
entre el éxtasis y la agonía de sentirte tan cercano,
una mirada que derrumbó en un instante el muro de orgullo que construí con tanto esfuerzo sólo para tí...
Cuando el suave rumor matutino me extraía de uno de esos mundos a los que viajo cada noche, donde todo es perfectamente contrario a esta realidad, y el sueño es todo lo que se queda guardado en el historial...
2.3.10
El mensaje que no envié.
Tienes en tu sonrisa atrapado más de un pensamiento mío,
y sin embargo estoy rodeada de la nada
y de la inexistencia de tu aroma
porque has sido lo más divino que ha pasado por mis labios,
tu voz aún resuena en mi piel.
He perdido todo,
mi voz,
mi alma,
mi dignidad,
todo lo he entregado con el único y firme propósito
de olvidarte...
En momentos sentí haber triunfado ante el recuerdo,
pero siempre es un placer ser derrotada por ti...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)